Autor:
Francisco Ibáñez
Mortadelo
y Filemon tienen que ir a practicar deportes peligrosos. Empezaron
con el rafting. Al
llegar al rio, después de liarla mucho por la ciudad, inflaron la
balsa y se metieron al río,
todo iba bien hasta que se cayeron por una cascada y después
arrollaron al alcalde que estaba tirando peces al río.
El siguiente deporte era el snow-board, llegaron a la montaña en un
helicóptero. Les
iba medio bien con alguna que otra caída hasta que se encontraron un
oso que se puso a perseguirlos. Por
suerte se salvaron, pero después se cayeron e iban hechos
una bola de nieve y se chocaron con el presidente. El siguiente
deporte era el puenting, esta vez no les salió
bien en ningún momento. Una
vez Filemón se chocó
contra una vaca, otra vez se chocó
con una furgoneta que pasaba por debajo, otra vez le mordió un perro
y por último
se cayeron los dos a la vez encima de un coche que llevaba al Papa.
El siguiente deporte era el parapente. Llegaron
a lo alto de la montaña montados en un burro. La
primara vez Mortadelo cayó
encima de un pararrayos, la segunda vez un buitre le dio de comer una
rata a Filemón mientras volaba, después al aterrizar se lo llevó
el viento y se chocó
con unos cactus, se metió en un montón de caca, se metió en una
hoguera, cayó
a un río
lleno de pirañas y por última
vez los dos saltaron y se elevaron tanto que se metieron en el motor
de un avión en el que iba el presidente. Por último
hicieron la escalada. A
Filemón le cayó
un pedrolo en la cabeza y le picó
un escorpión en la nariz, pero poco más,
cuando se estaban yendo se cayeron
en un agujero en el suelo, tocaron un botón y salieron disparados
montados encima de un misil
que impactó
en la casa blanca.