Había una isla de ratones llamada Petrópolis, donde vivía toda la familia del protagonista, Gerónimo Stilton.
Un día, a la abuela de Gerónimo Stilton le empezó a doler los huesos, entonces, el señor Metomentodo le dijo que había un lugar llamado Borbotonia donde se podría curar si se metía en una piscina que había allí pero que el camino para llegar sería largo y estaría lleno de peligros. Entonces, Gerónimo Stilton y su familia se fueron a Borbotonia y cuando estaban de camino se cayeron a un agujero que había al lado de un arbusto. Cuándo estaban dentro del agujero, vieron una piedra, y ponía que detrás había un pasillo por donde se llegaba a Borbotonia. Cuando apartaron la piedra y cruzaron todo el pasillo encontraron un enorme río de lava pero al final consiguieron cruzarlo. Cuando cruzaron el río, unos murciélagos intentaron atacarles pero algo hizo que se fueran y no tuvieron problemas.
Por último se encontraron unos tigres muy malos que al fin y al cabo terminaron derrotándoles y después de un buen rato de camino y peligros consiguieron encontrar la piscina. Y cuando se bañó la abuela se le quitó el dolor de huesos.
